Existen sólidos argumentos para considerar a J.D. Vance como el heredero más lógico de MAGA y el sucesor al trono. A pesar de ser prematuro hablar de candidaturas, Vance está haciendo un gran trabajo y se perfila como el favorito.
Su popularidad, juventud, familia y el haber superado un entorno difícil para alcanzar el "sueño americano" lo convierten en un referente potencial para la gente.