Durante las elecciones de 2016, J.D. Vance expresó críticas contundentes hacia Donald Trump, calificando a algunos de sus votantes de racistas y describiendo a Trump como un candidato moralmente reprobable, llegando a compararlo con Hitler.
En una entrevista con la revista The Atlantic, Vance utilizó la analogía de la heroína para describir la política de Trump, sugiriendo que prometía alivio pero creaba problemas mayores. Esta analogía resonó profundamente en Vance, dada su historia familiar con la adicción.
Vance también criticó la retórica de Trump sobre la inmigración y la preocupación por cómo se sentían los ciudadanos musulmanes en Estados Unidos. Sus opiniones eran claras y contundentes en aquel momento, marcando una postura inicial de rechazo hacia la figura de Trump.