Se presentan recetas ficticias con nombres políticos como "Gnocchis a la cámpora" y "Parrillada Milei". La "Parrillada Milei" tiene dos versiones: una "para exportar" con carne premium y otra "para consumo interno" con ingredientes más económicos, simbolizando las distintas políticas económicas.
Se hace una analogía con las reformas de segunda y tercera generación y se critica el uso de "viejas recetas" que no funcionan, como si se aplicaran en la cocina.