Se reaviva la tensión diplomática con Brasil, con un diálogo ficticio entre Lula da Silva y Cristina Kirchner. Se hace referencia a la visita de Kirchner a Lula como el inicio del conflicto.
Se descalifica el Mercosur y se ironiza sobre la posibilidad de que la ruptura de relaciones beneficie a los pueblos. Se menciona la visita del Papa y se critica la supuesta enemistad de la Iglesia con Milei.