La abogada Ana Rosenfeld niega rotundamente haber utilizado denuncias de violencia de género para favorecer a sus clientes, desmintiendo las afirmaciones de Franco Torcha. Asegura que nunca ha introducido este tema en disputas económicas y que sus intervenciones siempre han sido en el marco legal correspondiente.
Rosenfeld expresa su malestar por las acusaciones y aclara que sus declaraciones siempre han sido en tiempo condicional, sin atribuir responsabilidades directas. Además, enfatiza que las denuncias de violencia son realizadas directamente por las partes y no por los abogados.