Fernando Cerimedo envió un mensaje desde la cárcel de Bolivia, donde está detenido, confirmando su rol como colaborador del presidente Rodrigo Paz pero negando tener poder o haber realizado negociados en nombre del gobierno boliviano. El acusado sostiene que las acusaciones de corrupción se basan en rumores y vincula el escándalo a una situación personal relacionada con un ataque a tiros contra Nadia Aveler.
Cerimedo afirma que su rol como colaborador presidencial no le confería autorización para intervenir en asuntos oficiales. El caso se entrelaza con la política interna de Bolivia y un intento de femicidio. El asesor político espera que la verdad sobre el caso salga a la luz.