Se analiza el rol de Fernando Cerimedo como presunto operador de Donald Trump en las elecciones de la región, utilizando herramientas proporcionadas desde Estados Unidos. Su influencia se extiende a Bolivia, donde se le vincula con el gobierno de Rodrigo Paz y presuntas operaciones de narcotráfico.
La conexión con Brad Parscale, asesor digital de Trump, y la participación de Cerimedo en reuniones con figuras como Marco Rubio, refuerzan la idea de su rol como nexo entre intereses estadounidenses y la política latinoamericana.
Se enfatiza que la falta de un cargo formal no exime de responsabilidad, ya que Cerimedo ha dejado "dedos marcados" y ha ejercido su influencia de manera significativa, incluso presuntamente colocando al jefe de la aduana boliviana.