Fernando Cerimedo se encuentra en prisión preventiva en Bolivia, implicado en una causa por corrupción y enriquecimiento ilícito.
La justicia boliviana investiga presuntos manejos espurios de dinero, incluyendo transferencias a billeteras virtuales por montos significativos. Además, su empresa Numen enfrenta un reclamo de 139 millones de pesos de un banco argentino por un pagaré impago.
Cerimedo ha intentado desvincularse del gobierno boliviano, alegando ser solo un asesor sin poder de injerencia, versión que contrasta con declaraciones previas del vicepresidente de Bolivia.