Se debate si el discurso de Javier Milei en la escuela ORT fue una arenga política o una clase de historia, y si es apropiado que un presidente utilice un escenario educativo para bajar línea política.
Algunos argumentan que Milei mezcló historia con política partidaria al hablar de marxismo y liberalismo, y que su cierre ("Viva la libertad carajo") fue una clara manifestación política.
Se cuestiona la responsabilidad de la institución educativa al invitar al presidente y se debate si debió haber solicitado autorización a los padres, dado el contenido ideológico del discurso.