Se critica la existencia de "gobiernos garantistas" y la falta de cadena perpetua, atribuyendo al Congreso la responsabilidad de no implementar medidas más severas contra la delincuencia. Se argumenta que esta postura ha llevado a una situación donde los delincuentes no son castigados adecuadamente.
Se menciona que, a pesar de los cambios de gobierno, la situación no mejora y los delincuentes salen en libertad rápidamente, lo que genera reincidencia y un aumento de la violencia.