El programa Argenzuela cuestionó la tendencia del presidente Javier Milei a otorgar títulos honoríficos, como el de "doctor" a Alejandro Fantino, quien en realidad es licenciado en filosofía.
Se criticó la necesidad de inventarse títulos y la supuesta "realidad paralela" que algunos sectores libertarios crearían, desestimando la importancia de los títulos académicos formales.
Se enfatizó que, más allá de los títulos, las personas son ciudadanos y que la exageración en las credenciales puede ser una forma de autoengrandecimiento.