Se critican los consejos de los libertarios, como los de González Fraga, que sugieren medidas de ahorro extremo como no prender la calefacción y usar frazadas en lugar de aumentar el consumo.
Se cuestiona la lógica de estos consejos, que parecen ignorar la realidad económica de la mayoría de los argentinos y promueven una austeridad que consideran vergonzosa e ignorante.