Se cuestiona la intervención de Javier Milei en la ORT, específicamente sus referencias religiosas y la vinculación de ideas marxistas con conceptos "satánicos". Se argumenta que esto genera confusión en los estudiantes y es inapropiado para un ámbito educativo.
Se señala que las escuelas estudian diversas corrientes de pensamiento, incluyendo a Marx y Adam Smith, y que no es lugar para hablar de "satánico" o para descalificar a quienes piensan diferente. Se critica la idea de que solo la Torá contiene condenas a ciertas ideologías.
Se menciona que la comunidad judía tiene diversos valores y que no es el espacio para hablar de religión o convocar a ataques contra periodistas, como habría ocurrido.