El debate se centró en la situación económica del país, comparando la gestión actual con la del kirchnerismo.
Se discutió si la devaluación del peso fue responsabilidad del gobierno anterior o del actual, con argumentos que apuntan a la emisión monetaria y la falta de confianza en la moneda durante la gestión anterior.
Se planteó que el actual gobierno enfrenta el desastre económico de los últimos 20 años, y que la recuperación llevará tiempo, comparando la situación con una fractura expuesta que requiere curación.
Los analistas señalaron que la decisión de devaluar, aunque impopular en su momento, fue necesaria para sincerar la economía y que la sociedad en general la aceptó.