La periodista Marinés remarcó la posibilidad de que la situación en La Matanza mejore si cambian las autoridades políticas, sugiriendo que la división del distrito podría ser una solución.
Además, se planteó la hipótesis de que los resultados electorales en la zona se ven influenciados por la compra de votos, recordando un caso de fraude electoral en 1999 con la victoria de Pinky.