Se debate la reacción ante los posibles errores de los periodistas, a raíz de la polémica generada por la información de Natalia Dolosín sobre la visita de Javier Milei a la ORT.
Mientras algunos sostienen que los errores son parte del oficio y deben ser tratados con cautela, otros consideran que la difusión de información incorrecta, especialmente si es malintencionada, tiene consecuencias graves.
Se menciona la posibilidad de que Dolosín haya cometido un error genuino, pero también se insinúa que podría haber una intencionalidad en su versión de los hechos, lo que agrava la situación.