El gobierno busca defender la idea de que los acuerdos de deuda son entre privados y que el Estado no debe intervenir. El vocero presidencial argumentó que si el Estado ayuda a los deudores, en realidad está beneficiando a los bancos, ya que les permite cobrar lo que se les debe.
Esta postura generó debate, especialmente con la izquierda, tradicionalmente enemiga de los rescates bancarios. La discusión se intensificó con declaraciones cruzadas entre Hernán Lacunza, candidato a presidente, y Santiago Bausilli, presidente del Banco Central, aunque se mantiene un tono cordial.