Se debatieron las propuestas económicas de la izquierda, representadas por figuras como Miriam Bregman, Pitrola y Castillo, quienes abogan por salarios mínimos elevados y la implementación de "empresas sociales". Se cuestionó la viabilidad de estas medidas, preguntando de dónde provendrían los fondos para sostenerlas.
Se planteó la idea de que estas propuestas se asemejan a modelos de corte comunista, mencionando el ejemplo de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y la lectura del "Manifiesto Comunista". Se sugirió la necesidad de expropiar grandes empresas como Mercado Libre, Techint, Telecom, entre otras, para conformar estas "empresas sociales".
Se criticó la visión "setentista" de estas propuestas, mencionando un caso donde un gobernador (posiblemente Quintela) habría expresado la intención de "apropiar todo". Se reiteró el lema "el que se enoja pierde", sugiriendo que la oposición debería aprovechar la "oposición berreta" que tienen enfrente.