Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA revela que solo el 14,2% de los jóvenes en Argentina tienen empleo permanente y con derechos laborales. El resto se encuentra en situaciones de inestabilidad, precariedad, desocupación o inactividad.
Este dato se presenta en un contexto de preocupación del gobierno por la pérdida de respaldo del voto joven, de cara a las próximas elecciones. Se sugiere que la radicalización del discurso oficial, enfocado en la "violencia", podría ser una estrategia para intentar recuperar ese apoyo, aunque se advierte sobre sus posibles consecuencias negativas.