Se puso en duda la salud mental del presidente Javier Milei, a raíz de sus declaraciones y su comportamiento. Panelistas debatieron si es válido cuestionar la salud mental de un mandatario, especialmente cuando sus acciones generan polémica.
Se recordó que en el pasado se cuestionó la salud mental de otros líderes, y se planteó que si el presidente insulta o agrede, es legítimo preguntarse sobre su estado mental. Sin embargo, se advirtió sobre la necesidad de basar estas preguntas en diagnósticos médicos y no en meras especulaciones.
Se mencionó el caso de Esteban Lamothe, quien amenazó con agredir físicamente a Milei, y se comparó con situaciones similares vividas por Carlos Tevez durante el kirchnerismo. El debate se centró en si la agresividad del presidente justifica respuestas violentas o si se debe mantener el respeto a la investidura presidencial.