Se analiza el protocolo de seguridad implementado durante la visita del presidente Javier Milei a la escuela ORT, señalando que difiere del de anteriores mandatarios.
Se menciona que el protocolo de Milei implica un aumento significativo en la cantidad de personal de seguridad y logística, lo que generó controversia y quejas entre los vecinos y la comunidad educativa.
Se discute si las autoridades de la escuela coordinaron adecuadamente con la presidencia, y se sugiere que el reclamo debería haberse canalizado a través de los canales correspondientes, aunque se reconoce que el protocolo de este presidente es particular.