El gobierno impulsa un nuevo salario mínimo garantizado de más de un millón de pesos, propuesto en la negociación de convenios colectivos.
El piso se fijaría en 1.070.000 pesos brutos, alcanzando a más de 5 millones de trabajadores privados. Por otro lado, el presidente Javier Milei acusó a opositores de "jugar sucio" y rechazó críticas sobre el aumento de la morosidad, calificándolas de "demagógicas".
Además, el exasesor de Milei, Cerimedo, detenido en Bolivia, envió una carta desde la cárcel buscando desvincularse del presidente y negar representar a la familia presidencial, afirmando que buscan dañar al gobierno.