Vecinos de Ramos Mejía expresan su hartazgo ante la creciente inseguridad en la zona y cuestionan la gestión municipal para abordar el problema.
En una entrevista, una vecina propone que los empleados municipales se dediquen a tareas de vigilancia y limpieza en lugar de tareas burocráticas. Se critica la falta de presencia del intendente en los barrios y se cuestiona la efectividad de las alarmas vecinales y las cámaras de seguridad instaladas por los propios vecinos ante la ausencia de soluciones oficiales.
Se menciona la posibilidad de un cambio político en la intendencia como una vía para mejorar la situación, aunque también se expresa escepticismo sobre la viabilidad de dividir La Matanza para una mejor gestión.