Se cuestiona la política salarial del gobierno, calificando de absurdo pretender solucionar el tema con solo 18 mil créditos para vivienda y criticando la falta de herramientas para abordar el conflicto.
Se señala que el gobierno teme que un aumento salarial genere inflación, pero se evidencia una desconexión con la realidad de los trabajadores, cuyos ingresos no alcanzan a cubrir los aumentos de transporte.