Se analiza la dependencia histórica de la Provincia de Buenos Aires respecto a la Nación, sugiriendo que el peronismo, al gobernarla durante décadas (excepto la gestión de Vidal), ha mantenido un sistema que ahora tambalea con la apertura económica.
Se critica el modelo de provincia que, según el análisis, se basa en el proteccionismo industrial y la delincuencia, evidenciado por el propio reconocimiento del ministro de que la provincia necesita constantemente ayuda de Nación, lo que se considera un populismo.