Se analiza la figura de Bukele, destacando que si bien su método de seguridad puede ser útil, su estilo antidemocrático (disolución del Congreso) y ataques a empresarios son criticados.
Se advierte sobre el riesgo de imitar aspectos negativos de su gestión.
Se introduce el dato de que los presos en Argentina votan mayoritariamente por el kirchnerismo-peronismo, lo que genera controversia.