Se cuestiona la situación de los gobernadores que, a pesar de hacer "cagadas", no rinden cuentas. Se critica la falta de rendición de cuentas de los jueces, quienes tendrían casas en countries y no podrían justificar sus bienes, además de emplear a familiares.
Se señala que los diputados cobran "fortunas" y utilizan ideas para comprar voluntades, sugiriendo que la "casta" no está tan mal como parece y que los gobernadores que cometen errores deberían rendir cuentas.