La diputada Malena Galmarini fue denunciada por presunto delito de dádivas tras un viaje a Barbados junto a su esposo, Sergio Massa. La denuncia fue realizada por el abogado Leandro Furundarena, quien vinculó el viaje a la función que Galmarini cumple como diputada.
Desde el entorno de Galmarini, se desestimó la denuncia, calificándola de "absurda" y sin sustento jurídico. Explicaron que el viaje fue un regalo por los 30 años de casados de la pareja y que el empresario Francisco de Narváez, amigo de Massa, fue quien los invitó en su avión privado.
Se cuestionó la ética de aceptar un regalo de esta magnitud, especialmente considerando la situación económica del país y el rol de los funcionarios públicos. Se debatió si la aceptación de la invitación constituye un delito o si simplemente refleja una falta de empatía y austeridad por parte de la dirigencia política.