Se critica la existencia de una "casta" política, especialmente en municipios y provincias, que no realiza esfuerzo fiscal y depende de la Nación. Se menciona que los gobernadores aumentan ingresos brutos y el tamaño de su planta de empleados.
Se cuestiona el gasto en cursos de género por parte del gobernador Kicillof en la provincia de Buenos Aires, mientras persisten problemas de inseguridad, argumentando que el Estado debería reestructurarse y priorizar el uso de los fondos en áreas críticas.