Se reporta un incremento en las cifras de inmigrantes y deportaciones en Estados Unidos, con casi 5.000 personas detenidas, la cifra más alta del segundo mandato de Trump.
Se destaca que más del 50% de las detenciones corresponden a individuos sin antecedentes penales, y que se arresta a personas acusadas de violar leyes civiles migratorias sin haber sido imputadas por delitos criminales.