El rey Harald de Noruega falleció tras 35 años en el trono, siendo el monarca más longevo de Europa. Será recordado por modernizar la monarquía, su apoyo a los migrantes y a la comunidad LGBTQ+, y por ser una figura de unidad nacional.
Su decisión de casarse con una persona de origen plebeyo impulsó la popularidad de la familia real. Su hijo, el príncipe Haakon, asumirá el trono bajo el lema "Todo por Noruega", manteniendo la línea de su padre. No se realizará ceremonia de coronación, de acuerdo con la constitución noruega.