Se especula sobre la posible influencia de Kirchner en las ideas de Fantino, comparando la situación con la de Víctor Hugo. Se plantea la duda de si Fantino está genuinamente convencido del "proyecto" que defiende, o si hay otros intereses de por medio.
Se menciona a Alejandro, un "filósofo" con quien Fantino suele tener charlas profundas, sugiriendo que podría estar influyendo en su perspectiva. La conversación gira en torno a la comunicación y cómo las ideas pueden moldear opiniones.