Se critica la inacción de los gobiernos peronistas (Néstor, Cristina, Alberto) en materia de inseguridad en la Provincia de Buenos Aires, a pesar de contar con presupuesto nacional.
Se acusa al kirchnerismo de desinterés ("les chocó un huevo") en abordar la problemática, dejando a la provincia "tomada" y en "baño de sangre".
Se considera una "hijaputez" señalar a Milei como responsable de la inseguridad actual, cuando los gobiernos anteriores no hicieron nada al respecto.