Se investiga a María Soledad Calle, integrante de La Cámpora, por la adquisición de propiedades que superarían su patrimonio declarado.
Calle, quien también tuvo vínculos con el sindicalismo de la UOM, adquirió un departamento en San José 1111, vecino al de Cristina Fernández de Kirchner, y una casa en el centro de Campana, junto a un edificio de la UOM.
La periodista Nico Pizzi detalló que la investigación se amplía a posibles maniobras de lavado de dinero, ya que las propiedades no estarían a nombre de testaferros ("palos blancos"), sino directamente a nombre de Calle.
Inicialmente, Calle negó la posesión de las propiedades y su vínculo con la UOM, pero la evidencia periodística y la investigación judicial sugieren un posible enriquecimiento ilícito.