Se comenta la presencia constante de Karina Milei junto a su hermano, el presidente Javier Milei, en diversos actos y discursos, lo que genera impresión en algunos observadores. Se plantea la diferencia entre una estrategia de acompañamiento y una dependencia excesiva.
Esteban Lamote se suma a las críticas hacia el presidente, expresando su deseo de que Milei pida perdón a la gente, a los jubilados y a quienes están sufriendo. Lamote critica la polarización que fomenta el presidente y señala que el gobierno anterior también fue un desastre, creando el "caldo de cultivo" para la situación actual. A pesar de la agresión verbal que percibe en el presidente, Lamote descarta la idea de un perdón personal, pero desearía un cambio en su forma de ser general.