El programa critica duramente las declaraciones de Javier Milei en una escuela, donde comparó el marxismo con el satanismo y afirmó que rechazar la ley de Dios es adherir al marxismo, presentándolo como un programa satánico que trae miseria y muerte.
Se cuestiona la gravedad de equiparar un dogma religioso con una ecuación matemática ante adolescentes y se señala que Milei instigó a los alumnos contra los periodistas, sugiriendo que les vendría bien ser abucheados.
El discurso compara las acciones de Milei con las de un ayatolá en Irán, al declarar que habla en nombre de Dios y presenta su programa de gobierno como un mandato divino, calificando sus declaraciones de "tristes" y "violentas".