El presidente Javier Milei visitó la ORT y dio un discurso que generó controversia. Se le acusa de adoctrinamiento político al mezclar conceptos religiosos con economía y política, e incluso al calificar a Karl Marx como el "demonio". Esto provocó rechazo en la comunidad educativa y debates sobre la politización de las escuelas.
El discurso de Milei también incluyó arengas para abuchear a periodistas, lo que fue criticado como fomento del odio y la discriminación. Expertos y exalumnos de la ORT señalaron que la intervención del presidente carecía de contenido pedagógico y contradecía el currículum oficial, además de ser una burrada que los docentes ahora deberán aclarar.
Se cuestiona la decisión de la escuela de permitir que el presidente utilizara el atril para un discurso político sin un enfoque pedagógico claro. Se debate si las escuelas deben invitar a políticos y cómo manejar estas intervenciones para que tengan un sentido educativo y no se conviertan en un adoctrinamiento o fomento del odio.