Se compara la actual apuesta estratégica de Argentina con Estados Unidos bajo el gobierno de Javier Milei con el histórico pacto Roca-Runciman de 1933. En aquel entonces, Argentina se alineó con la potencia en declive, Gran Bretaña, ignorando el ascenso de Estados Unidos.
Actualmente, la Argentina se alinea con Estados Unidos, pero se advierte sobre la tendencia global de crecimiento de China. Se menciona el caso de Brasil, que ha diversificado sus relaciones comerciales y financieras con China, emitiendo deuda en yuanes. La apuesta de Milei por Trump y su discurso contra China es vista como una decisión a corto plazo que podría tener costos estructurales a largo plazo, similar al error de cálculo de 1933.