Se continúa el debate sobre las declaraciones del presidente Javier Milei hacia los periodistas, con Mariana defendiendo la postura de que, si bien el insulto no es justificable, las reacciones del presidente se deben a lo que él percibe como mentiras sistemáticas que generan inestabilidad económica.
Se plantea que existe una dualidad, ya que también hay noticias a favor del presidente que no son cuestionadas. Se compara la situación con el caso de Lali, donde hubo una reacción generalizada ante un comentario, sugiriendo que en el caso de los periodistas, la solidaridad es menor.
Se enfatiza que, aunque Milei pueda sentirse atacado o que los periodistas mientan, esto no le da derecho a insultar. Sin embargo, se busca entender los motivos de su enojo y sus constantes acusaciones de "mentiroso serial".