Se responsabiliza al peronismo por la inseguridad en el Gran Buenos Aires, argumentando que esta problemática se ha gestado durante años y que la concentración de votos en esta área ha sido aprovechada políticamente.
Se hace un llamado a los bonaerenses a sentirse responsables por su voto y las consecuencias en términos de inseguridad, señalando que la situación actual no es exclusiva de los últimos años de gestión de Milei, sino un problema de larga data.