Se plantea la incógnita sobre cómo se introducirá la política a los jóvenes y adolescentes en Estados Unidos, dado que las redes sociales tendrán restricciones significativas.
Se anticipa que esta situación podría redefinir el escenario político y la forma en que los candidatos se comunican con los votantes jóvenes, quienes tienen derecho a participar en la democracia.