En "El defensor", se abordó el retraso en el pago de jubilaciones y pensiones correspondiente a agosto. Se criticó la práctica de demorar los pagos, argumentando que permite al gobierno capitalizar los fondos durante unos días. Se señaló que esta demora afecta a los jubilados que cobran el último día del mes, quienes ven disminuir el poder adquisitivo de sus haberes debido a la inflación acumulada.
Se mencionó que la inflación de julio fue del 2,1% y se proyecta una similar para agosto, lo que implica una pérdida significativa para los jubilados que cobran sus haberes con retraso. Se cuestionó la lógica de este sistema, especialmente en un contexto de altas tasas de interés, donde el dinero retenido podría generar rendimientos considerables.