Desde la cárcel, Carlos Serimedo solicitó a la Justicia poder acceder a internet y una computadora para continuar trabajando como consultor político. Afirmó que sus ingresos mensuales ascienden a un millón de dólares, lo que, según él, justifica su necesidad de mantener actividad laboral.
Serimedo apeló al juez para que se considere su situación y se le permita salir a trabajar, ofreciendo arraigo y total cooperación para esclarecer la causa.