El programa analiza la aparente tensión entre Javier Milei y Santiago Caputo, evidenciada por la ausencia de este último en una reunión de gabinete.
Se especula que la ausencia de Caputo fue una señal de desacuerdo o "revés" hacia Milei, y que el propio Caputo se habría encargado de difundir la noticia para marcar distancia.
Adicionalmente, se menciona la peculiar dinámica de mensajes públicos entre Milei y Caputo en Twitter, que contrastaba con la supuesta tensión interna, y se compara con un intento de compensación tras un mal comportamiento.