Se narra una anécdota familiar sobre un tío peronista que despierta de un coma de 9 años (desde 2015) y se encuentra con un panorama político y económico radicalmente distinto al que recordaba.
El tío, al preguntar quién es el presidente, se sorprende al enterarse de que no es Cristina Kirchner y que el actual mandatario es un economista libertario. Su incredulidad se acentúa al saber que la economía, la industria y el empleo no están bien, y que Cristina Kirchner está en libertad.
La historia resalta el impacto del cambio de gobierno y la profunda transformación del escenario político argentino en la percepción de alguien desconectado de la realidad durante casi una década. La reacción del tío ante la figura de Milei como presidente y la situación económica del país genera un momento de humor y reflexión.