Se produce una conversación entre dos personas, aparentemente abogados, sobre un caso de extradición que se ha complicado. Uno de ellos, que se siente sobrecargado de trabajo y resignando pacientes, le reprocha al otro por supuestamente enchufarle el caso a cambio de acelerar la extradición.
El segundo abogado defiende su accionar, argumentando que se trata de un intercambio de favores y que puede resolverlo rápidamente. Se menciona la necesidad de conseguir ayuda para cuidar a un niño llamado Joaquín.