Se planteó la preocupación por el resurgimiento de la ultraderecha en varios países, como Alemania, Polonia, Turquía y Hungría, vinculándolo a la falta de soluciones por parte de los partidos de centro.
Se señaló que la gente busca "recetas mágicas" ante la desesperación, incluso si son "temerosas". La aparición de partidos extremistas se interpreta como una consecuencia de que los gobiernos de centro no han satisfecho las necesidades de la población.