Se critica la injerencia de Eduardo Bolsonaro, radicado en Estados Unidos, y su solicitud para elevar aranceles contra las exportaciones brasileñas, lo que ha generado pérdidas económicas.
A pesar de que EE.UU. representa solo el 11-13% de las exportaciones brasileñas, esta medida afecta la economía. La campaña de Lula enfrenta no solo a Flavio Bolsonaro, sino también a medios de comunicación y a la influencia de Estados Unidos, con denuncias de intervención a través de figuras como Marco Rubio.