Se analiza la trayectoria de Fernando Cerimedo, destacando su participación en campañas de gobiernos de derecha en la región y acumulando "récords de contradicciones y mentiras".
Se cuestiona la actitud de figuras políticas que, a pesar de estar involucradas en presuntos actos de corrupción, se desvinculan de responsabilidades, como si afirmaran no tener nada que ver con ciertas situaciones.
Se hace una alusión a la figura de Javier Milei y su discurso, sugiriendo que sus declaraciones sobre no tener nada que ver con ciertos personajes podrían ser una estrategia.