Se critica la figura de Cerimedo y se recuerda que ya tenía acusaciones de estafa antes de vincularse con el espacio de Javier Milei, como en el caso de la venta de un departamento ajeno a la familia Lucich.
Se expresa agotamiento ante la situación argentina, donde personas con antecedentes parecen ascender y obtener poder.
Se cuestiona la percepción de que ciertos personajes son dueños de islas o tienen grandes fortunas, contrastando con sus orígenes humildes.